Vecinos coincidieron en señalar que “era una muy buena persona”
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Sorprendidos por lo ocurrido con la comerciante Mónica Benavídez, habitantes de los alrededores expresaron su dolor por el trágico desenlace
“El poco dinero que obtenía del negocio era para comprar medicamentos, porque ella estaba enferma. A los clientes que le pedían queso no les podía cortar la horma”, expresó ayer María Eva Gómez.
La señora vive enfrente de donde se produjeron los hechos en calle 83 entre 66 y 68, y junto a Zulema Gómez coincidieron en señalar que Mónica Benavídez era “muy buena persona”.
Las vecinas se mostraron conmovidas por lo sucedido en la mañana de ayer en el domicilio de calle 83 al 3070, de nuestra ciudad.
Ayer a la tarde en el barrio Sudoeste se supo que Benavídez tenía un hijo que se encuentra radicado en Juan N. Fernández y los restos de la víctima serían trasladados a esa localidad para ser velados e inhumados.
Otra persona que conoció a Benavídez, Yanina Zalazar, se mostró ayer conmocionada por lo ocurrido en el domicilio de la víctima y manifestó que la comerciante “le tenía miedo (a su ex pareja) y la había empezado a amenazar por teléfono”.
Según los vecinos de la zona de calle 83 entre 66 y 68, la señora que murió hacía algunos meses que alquilaba la propiedad y, en la parte del frente, atendía un mercado que lleva el nombre de fantasía de “Moni”.
Si bien todo es materia de investigación, quienes conocían a Mónica Benavídez indicaron que su ex pareja se fue de la casa y se llevó parte del mobiliario, por lo que creyeron que la relación sentimental había terminado.
Le avisó la policía
Maximiliano Cepeda tiene su casa al lado de donde se produjo el crimen de Mónica Benavidez. “No escuchamos ruidos extraños y nos sorprendió lo ocurrido, claro que si, fue una locura”, señaló el joven.
Agregó que “creo que ella estaba separada y no veíamos el camión (de la ex pareja de la mujer) desde hacía unos quince días”.
Puntualizó que ayer a la mañana, bien temprano, “tres policías vinieron y golpearon la puerta de mi casa, la verdad es que es la primera vez que sucede algo de esta magnitud en el barrio”.
Cepeda aseguró que la víctima era “una buena persona y estaba en este lugar desde hacía ocho meses, aproximadamente”.
“Todo muy triste”
“Era una persona muy educada, atendía muy bien a los clientes y estamos sorprendidos por lo ocurrido”, reconoció otra vecina que tiene su vivienda en el sector de calles 83 y 68.
La mujer prefirió no dar a conocer su nombre, pero si expresó que “es muy triste todo esto y no esperábamos semejante desenlace. Mi esposo se fue a trabajar a las 6.20 (de ayer) y yo me encontraba en casa con la nena cuando sucedió todo”. ////